Plan lector Santillana

Cuentos Cholito
15x22.5 cm /16 páginas

Cholito en el valle del Supay y Cholito y la Wayra Warmi son cuentos para iniciar lectores. Se basan en personajes de la tradición oral andina. Narran una acción ficticia, sencilla y breve.
Desde 5 años (Educ. Inicial, 1ero. y 2do. de primaria). Precio: S/. 10.00

Cholito y Amazonita

20x22.5 cm / 32 páginas
Cholito es un niño generoso y valiente que vive en la sierra. En esta oportunidad, viajará a la selva y conocerá a Amazonita, una niña que vive en los bosques. Juntos vivirán una emocionante aventura, llena de elementos fantásticos y míticos.

Desde 5 años (Educ. Inicial, 1ero. y 2do. de primaria). Precio: S/. 29.00




Leyendas del Antiguo Perú

15x22.5 cm / 24 páginas


Leyendas de la costa del antiguo Perú. Cinco leyendas que narran la creación sobrenatural de los primeros pobladores, de árboles y accidentes geográficos de la costa.


Leyendas de la sierra del antiguo Perú. Siete leyendas que cuentan sobre el origen mágico de cerros, lagunas y plantas de la sierra peruana.


Desde 8 años (3ero. y 4to. de primaria) Precio: S/. 11.00 c/u




Cholito en los Andes mágicos


Novela

15x22.5 cm / 112 páginas



Personajes del imaginario popular andino desfilan por las páginas de este libro de aventuras impregnados de magia y fantasía. Cholito, el niño protagonista, se enfrenta a diversos seres mitológicos (el ichic ollco, la bruja achiké, el supay, el gigante Canlin, etc), pero gracias a su arrojo y valentía y a la ayuda también de seres benévolos logra volver triunfante a su humilde morada, donde lo esperan su madre, sus hermanos y su amado venadito Lucero.

Desde 8 años (3ero. y 4to. de primaria) . Precio: S/. 29.00


Cholito y los dioses de Chavín

Novela

15x22.5 cm / 50 páginas


En este relato Cholito, nuestro héroe, logra sumergirse en el tiempo de los orígenes para mostrarnos en impresionante mundo de los dioses, semidioses y animales fabulosos y fantásticos de la rica mitología peruana.

Desde 8 años (3ero. y 4to. de primaria) . Precio: S/. 29.00




Cholito tras las huellas de Lucero

Novela


15x22.5 cm / 88 páginas


Es una historia apasionante y tierna. Cholito abandona su tierra para ir en busca de su amado venadito y se pierde en los abruptos parajes de la Cordillera de los Andes. Un personaje misterioso aparecerá para obstaculizar su búsqueda.

Desde 10 años (5to., 6to. de primaria y 1ero. de secundaria). Precio: S/. 29.00




Cholito en la maravillosa Amazonía

Novela

12x20 cm / 144 páginas


Cholito se encuentra conun duende selvático burlón —el chullachaqui— que le hará sufrir mil trasnformaciones y enfrentarse a seres increíbles que pueblan la selva y los mitos amazónicos.

Desde 10 años (5to. y 6to. de primaria) . Precio: S/. 29.00





Cholito en la ciudad del río hablador

Novela

15x22.5 cm / 164 páginas


Cholito ha dejado esta vez sus queridos Andes para vivir una experiencia en la gran Lima y hacerse un lugar en ella, tal como ocurre con millares de peruanos de nuestra basta serranía. ¿Lo logrará?. Por otro lado, esta historia es alternanda con los relatos míticos del hombre del litoral referidos por el dios Rímac.

Desde 12 años (1ero. y 2do. de secundaria) . Precio: S/. 29.00



Cholito en busca del Carbunclo

Novela

15x22.5 cm / 50 páginas


El dios Wiracocha se le aparece a Cholito y le da un encargo difícil de cumplir: rescatar el carbunclo (una piedra brillante que ilumina el mundo) que le ha sido arrebatado por el terrible demonio Wakón. En esa búsqueda, el pequeño héroe tendrá que enfrentarse a terribles criaturas del imaginario andino.

Desde 12 años (1ero. y 2do. de secundaria) . Precio: S/. 29.00



La doncella que quería conocer el mar
Leyendas
Veintiún bellas historias de orígenes de montañas, ríos, lagos, animales y plantas de la costa y sierra peruanas; así como sugerentes historias de amor, misterio y suspenso en la mítica Amazonía, pueblan las páginas de esta entrega que por primera reúne las leyendas completas en un solo volumen.


Coordillera Negra
Cuentos
12x20 cm / 304 páginas
En este libro, además de otros cuentos andinos, el autor reelabora con maestría un asunto mayor: la rebelión de Atusparia desencadenada en 1885 en el Callejón de Huaylas, desde una perspectiva popular y revolucionaria que lo tornan en un texto capital. Cabe resaltar también el logro de un español “quechuizado” o “andino” y el rescate de lo real maravilloso visto completamente desde dentro.

Desde 14 años (3ero., 4to. y 5to. de secundaria) . Precio: S/. 32.00


Rosa cuchillo
Novela
12 x 20 cm / 288 páginas


Esta novela sucede en dos mundos: el mundo de la realidad visible que todos conocemos y el del otro lado, el de la muerte. Con los dos se tejen las historias que estas páginas narran. Una de ellas es la de una guerra fratricida y atroz, situada en los Andes y fundada en la historia reciente del Perú. La otra es mítica y está basada en la cosmovisión andina.
Desde 14 años (3ero., 4to. y 5to. de secundaria) . Precio: S/. 32.00


Kuya Kuya o una historia de amor de niños
Cuento
Se ha dicho que "es el cuento más bello que sobre el amor se haya escrito en la narrativa peruana".

Desde 12 años (1ero. y 2do. de secundaria) . Precio: S/. 2.50



Hombres de Mar
Novela
El mar ya no es más la hembra paridora de antes. Ahora pare cocaína en vez de anchova. Los narcos, los pichicateros esos, se han apoderado del puerto. Los llamados «cárteles de la droga» [...] están metidos acá como en su casa.

Con mano maestra, Óscar Colchado ha construido en Hombres de mar la saga de la memoria popular moderna del Perú, que en los trabajos de la pesca tiene su mejor metáfora —contrariada, paradójica— de nuestra modernización problemática, cuyo modelo costeño tiene su correlato en otras explotaciones de los recursos naturales, como de los minerales en la sierra y del petróleo o del gas en la selva. Esta ecuación de una naturaleza violentada por un sistema exacerbado de extracción produce la modernidad conflictiva del Perú. A partir de una representación tan verosímil que el lector puede tomar como real lo que es un trabajo de ficción, y cuyo lenguaje desgarrado va descubriendo su intimidad con la violencia, esta valerosa novela desnuda la fuerza destructiva de una modernización cuyos héroes son sus primeras víctimas.
Pero aun desde ese despojamiento de humanidad, el relato de las muchas vidas y muertes del pescador se levanta con su épica de pobres, su elegía de desconsuelos y su celebración del instante vivo. Por eso mismo, esta novela nos incluye en su espléndida saga y nos demanda decidir nuestro lugar en ese lenguaje peregrino, suma de voces migratorias, nuevo mapa peruano. Fresco de duras batallas y crueles trabajos, este libro late, también, con íntima furia
amorosa.

Plan lector Ediciones SM

¡Viva Luis Pardo!
Novela

Una ágil y entretenida novela de aventuras, cuyo protagonista es Luis Pardo, el legendario bandolero peruano. Novela de acción y suspenso con balaceras, duelos y romances en los Andes, en la que el lector queda subyugado de la primera a la última página.

Desde 12 años (1ero. y 2do. de secundaria). Precio: S/. 10.00


Rayito y la princesa del médano / Historias de mascotas
Cuentos
13x21.5 cm / 120 páginas

Las ocho historias que componen este libro están cargadas de ternura y melancolía. Los lazos de afecto y lealtad que nos unen a esos seres maravillosos y traviesos que son los animales -en este caso, mascotas- se encuentran plasmados con un lenguaje ágil y sencillo.

Desde 11 años (5to. y 6to. de primaria y 1ero. de secundaria) . Precio: S/. 27.00

Plan lector de otras editoriales

Colección Cholito
Cuentos
20.5x27.5 cm / 16 páginas c/fascículo
El autor nos entrega siete encantadores cuentos arraigados en nuestra rica tradición oral. Profusamente ilustrados a todo color, los textos de esta colección no sólo son una delicia para los pequeños lectores, sino también valiosos y útiles materiales para motivar la práctica de la lectura. Recomendable para niños de educación inicial y primeros grados de primaria. Se complementa además, con un CD-R que contiene canciones y narración oral de los cuentos.

Desde 5 años (Educación inicial, 1ero. y 2do. de primaria). 7 cuentos a S/. 5.00 c/u. Video S/. 10.00


Adivinanzas Infantiles
20x28.5 cm
20 páginas
Una selección didáctica que aborda temas de la vida cotidiana de los pequeños, incentivándoles a pensar, a reflexionar, a la para que los divierte y educa. Tiene dibujos para colorear.

Desde 5 años (Educación inicial, 1ero. y 2do. de primaria). Precio: S/. 5.00

Pequeñín
Poemas y Rimas
21x29.5 cm / 80 páginas

Este hermoso libro contiene una serie de poemas, adivinanzas, trabalenguas y refranes que permitirá a los niños disfrutar, aprender y desarrollar su creatividad. Lleva sugerentes dibujos para colorear.

Desde 5 años (Educación inicial, 1ero. y 2do. de primaria). Precio: S/. 10.00

Fábulas Peruanas
21x29.5 cm / 64 páginas

Una bella selección de las mejores fábulas recogidas por estudiosos e investigadores de la literatura oral, y otras que responden a la creación individual —fábulas literarias— de reconocidos escritores.
Desde 8 años (3ero. y 4to. de primaria). Precio: S/. 8.00


La Princesa Yéncala
Leyendas
21.5x30 cm / 152 páginas

Dieciocho leyendas de costa, sierra y selva que narran la creación de accidentes geográficos, animales, plantas, primeros pobladores y la presencia de dioses, semidioses y personajes fantásticos de la mitología popular.

Desde 10 años (4to., 5to. y 6to. de primaria). Precio: S/. 12.00

Cholito. Noches Andinas
Novela
15.5x22.5 cm / 152 páginas

En esta ocasión Cholito junto con sus amigos y parientes disfruta de las narraciones orales que los asistentes a la siega y cosecha de trigo cuentan después de la faenas.Cuentos fantásticos, de aparecidos, de personajes mitológicos, canciones y juegos recorren sus páginas.

Desde 11 años (5to. y 6to. de primaria y 1ero. de secundaria). Precio: S/. 20.00

Del mar a la ciudad
Cuentos
14.5x20.5 cm / 130 páginas

Este libro de cuentos se constituye en el primero en rozar el panorama de un puerto cargado por el fenómeno de la migración andina, en donde se dan acontecimientos ineludibles, como las luchas laborales y sociales.
Desde 14 años (3ero. y 4to. de secundaria). Precio: S/. 7.00
Luis Pardo. Noticias del Gran Bandido
Novela
13.5x20cm / 142 páginas
Esta es la historia de Luis Pardo, el Gran Bandido, y de cómo se convirtió en el personaje de leyenda que es hoy.Temido y amado, robaba a comerciantes y ricos hacendados para socorrer a los pobres y explotados campesinos.El autor ha hecho una magnífica recreación de la vida y hechos de este singular personaje de la historia peruana.

Desde 14 años (3ero., 4to. y 5to. de secundaria). Precio: S/. 20.00


Lecturas peruanas Ancash
16.5x23.5 cm / 230 páginas
La presente selección reúne mitos, leyendas, fábulas y canciones —divididas en Costa y Sierra— pertenecientes a la tradición oral de Ancash y congrega cuentos, poesías, teatro, ensayos y crónicas de escritores nacidos en la región o en otro punto del país, que han dejado fuerte huella literaria, como Carlos Eduardo Zavaleta, Rosa Cerna Guardia, Marcos Yauri Montero, Julio Ortega, Julio Ramón Ribeyro y José María Arguedas, entre otros.

Desde 12 años (6to. de primaria, 1ero. y 2do. de secundaria). Precio: S/. 18.00


Cuentos peruanos
17x24cm / 204 páginas
Es una antología que reúne cuentos realistas, fantásticos y de humor; además de relatos extraídos de nuestra rica tradición oral. Estamos seguros de que los jóvenes lectores disfrutarán en amplitud con estas bellas y amenas narraciones, sin dejar de pensar y reflexionar en la idiosincrasia de nuestro pueblo. Palma, Valdelomar, Arguedas, entre otros autores peruanos, prestigian esta selección.

Desde 12 años (6to. de primaria, 1ero. y 2do. de secundaria). Precio: S/. 18.00


Lecturas selectas de Abraham Valdelomar.
Antología didáctica
17x24 cm / 170 páginas
Antología que incluye las bellas y tiernas páginas de la poesía y la narrativa de este clásico peruano, con ilustraciones a todo color, que harán disfrutar a niños y jóvenes.Contiene, además, algunos de sus amenísimos ensayos y artículos, así como una pieza magistral de teatro que escribiera Valdelomar en colaboración con José Carlos Mariátegui: "La mariscala".

Desde 12 años (6to. de primaria, 1ero. y 2do. de secundaria). Precio: S/. 18.00


Cuentos hispanoamericanos
Cuentos
17x24 cm / 204 páginas
Esta antología reúne mayormente la producción intelectual de reconocidos cuentistas, tanto clásicos como modernos, de Hispanoamérica. Hay cuentos fantásticos, realistas, de humor, de la narrativa oral, regionalistas y urbanos.Citamos a Horacio Quiroga, Alejo Carpentier, Cortázar, Rulfo, entre otros.
Desde 12 años (1ero., 2do. y 3ero. de secundaria). Precio: S/. 18.00

Obra de la autora Patricia Colchado Mejía

La pequeña bailarina
Cuentos
19x19cm / 40 páginas
La autora nos entrega cinco tiernas historias que reflejan valores de justicia, fraternidad, perseverancia, bondad y amor. Escritas en un lenguaje sencillo, reflejan escenas de la vida cotidiana, así como otras pobladas de fantasía que harán reflexionar a los pequeños lectores, a los cuales van dirigidas. Lleva bellas ilustraciones a colores de la misma autora.

Desde 8 años (2do. y 3ero. de primaria). Precio: S/. 8.00

Ventas

Inicial, 1er. y 2do. de primaria:
• Cuentos Cholito: Cholito en el valle del Supay y Cholito y la Wayra Warmi. Precio: S/. 10.00. Editorial Santillana
• Cholito y la Amazonita. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Colección Cholito (7 cuentos). Precio: S/. 5.00 c/u. Ideas Integradas
• Adivinanzas Infantiles. Precio: S/. 5.00. Ideas Integradas
• Pequeñín (antología de poemas y rimas infantiles con ilustraciones para colorear). Precio: S/. 10.00. Ideas Integradas
• Cholito: cuentos y canciones para niños (CDR) S/. 10.00. Ideas Integradas


3ero y 4to. de primaria:
• Leyendas del Antiguo Perú. Precio: S/.11.00. Editorial Santillana
• Cholito en los Andes mágicos. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Cholito y los dioses de Chavín. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Fábulas Peruanas. Precio: S/. 8.00. Ideas Integradas
• La pequeña bailarina. Precio: S/. 8.00. Ideas Integradas
• La princesa Yéncala (4to. de primaria). Precio: S/. 20.00. Ideas Integradas


5to. y 6to. de primaria:
• Cholito tras las huellas de Lucero. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Cholito en la maravillosa Amazonía. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Rayito y la princesa del médano/Historias de mascotas. Precio: S/. 27.00. Ediciones SM
• La princesa Yéncala. Precio: S/. 20.00. Ideas Integradas
• Cholito. Noches Andinas. Precio: S/. 20.00. Editorial Santillana
• Lecturas peruanas Ancash (6to. de primaria). Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Cuentos peruanos (6to. de primaria). Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Lecturas selectas de Abraham Valdelomar (6to. de primaria). Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas


1er. y 2do. de secundaria:
• Cholito en la ciudad del río hablador. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Cholito en busca del carbunclo. Precio: S/. 29.00. Editorial Santillana
• Kuya kuya o una historia de amor de niños. Precio: S/. 2.50. Ideas Integradas
• ¡Viva Luis Pardo!. Precio: S/. 10.00. Ediciones SM
• Lecturas peruanas Ancash. Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Cuentos peruanos. Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Lecturas selectas de Abraham Valdelomar. Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Cuentos hispanoamericanos. Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas
• Cholito. Noches Andinas (1ero. de secundaria). Precio: S/. 20.00.
• Rayito y la princesa del médano/Historias de mascotas (1ero. de secundaria). Precio: S/. 27.00. Ediciones SM


3ero., 4to. y 5to. de secundaria:
• Cordillera negra. Precio: S/. 32.00. Editorial Santillana
• Rosa cuchillo. Precio: S/. 32.00. Editorial Santillana
• Del mar a la ciudad. Precio: S/. 7.00. Ideas Integradas
• Luis Pardo. Noticias del gran bandido. Precio: S/. 20.00
• Cuentos hispanoamericanos (3ero. secundaria). Precio: S/. 18.00. Ideas Integradas

5to. año:
· Rosa Cuchillo (novela, Colección Diamantes y Pedernales) S/. 28.00


Pedidos a:

EDITORIAL SANTILLANA
Av. Primavera 2160
Santiago de Surco, Lima 33
e-mail: santillana@santillana.com.pe
Teléfono: 313-4000
Contacto: Patricia Hernández
phernandez@santillana.com.pe


EDICIONES SM
Micaela Bastidas 125, San Isidro
Contacto: Carlos Maza
contacto@ediciones-sm.com.pe
Telf.: 614-8900


IDEAS INTEGRADAS S.A.C.
Jr. Ica 435 Of. 202, Lima 1
Telf.: 426-4785


CONTACTO CON EL AUTOR
Telf.: 260-4576
e-mail: oscarcolchadolucio@yahoo.com
blog: oscarcolchadolucio.blogspot.com

Archivos

Óscar Colchado Lucio: “Cholito podría ser dirigente nacional”

Cholito, el pastorcito aventurero, es ya figura protagónica dentro de nuestra literatura infantil. Óscar Colchado Lucio, su creador, nos despeja algunas dudas acerca de sus rasgos más distintivos y sus preferencias personales.
Ricardo Ayllón

Cholito anda viajando por todo el Perú. ¿Dónde puede encontrarse ahora?
De casualidad me cruzo con gente que de vez en cuando lo ve transitando por algún lugar y es esa gente la que me cuenta, la que me informa sobre su paradero. La última vez que me encontré con un señor de Huallanca me dijo que Cholito posiblemente iba a viajar al espacio, me contó que un día que Cholito estaba pasteando su ganadito por la cordillera, de pronto aterrizó un ovni y bajaron unos seres que venían a visitar a un hombre que había padecido de una enfermedad incurable. Habían llevado a ese hombre a otro planeta donde consiguieron curarlo, y ahora los seres estaban viniendo a ver cómo estaba, cómo seguía. Ha sido en ese momento que se han encontrado con Cholito y lo han invitado a viajar con ellos. Yo no sé si se animará a hacer ese viaje, de todas maneras estoy atento a lo que él decida.

Sabemos que en sus aventuras Cholito ha tenido diversos tipos de experiencias; experiencias buenas y malas que deben estar definiendo su personalidad. ¿Cuáles crees que puedan ser sus principales virtudes?
Cholito es un niño bueno, un campesino sencillo, muy conmiserativo, ayuda a las personas, y es quizá por eso que las fuerzas del mal siempre lo acometen; siempre se encuentra con personajes malévolos quién sabe para hacerle daño o inculcarle malas ideas. Pero él tiene una formación fuerte porque es dueño de un legado ancestral, parece que ha heredado lo mejor que ha dado la nación indígena, esa veta de virtuosidad que sirvió a nuestros antiguos hombres a ser contribuyentes del engrandecimiento del Tahuantinsuyo.

¿Y cuáles crees que sean sus defectos?
Su principal defecto es ser demasiado temerario, se arriesga mucho sin medir su capacidad de poder o no realizar cierto desafío. Quizás en ese sentido peca de imprudente, pues no mide las consecuencias de los riesgos que puede traerle el enfrentarse a personajes malévolos o a accidentes geográficos que le impiden continuar su marcha, riesgos que podrían ocasionarle fácilmente la muerte.

Me dices que no sueles ver personalmente a Cholito, pero si alguna vez te lo encontraras, ¿de qué te gustaría conversar con él?
Me gustaría preguntarle qué quiere ser cuando sea mayor. No sé por qué me imagino que él se interesaría en conducir este país, ser una especie de presidente cuyo trabajo se basaría en rescatar nuestra riqueza ancestral, ver de qué manera capitalizar esa riqueza y cómo insertarla luego a la modernidad. A pesar de que él todavía es niño, pienso que sus ideas podrían apuntar por allí, ser un dirigente nacional o un líder político quizá.

Y cuando te han hablado de él, ¿te han dicho si alguna vez lo han visto con un libro bajo el brazo?, ¿crees que le guste la lectura?, ¿qué tipo de libros te parece que podría agradarle a Cholito?
Sin duda él prefiere la cultura oral. Por el hecho de ser un niño aventurero y por que siempre anda viajando a él le interesa más escuchar la sabiduría del pueblo. Conversa constantemente con los ancianos, con la gente que ha viajado mucho y trata de nutrirse de las experiencias de la vida. No sé la verdad si ahora le haya dado por la lectura, pero de lo que sí estoy seguro es que él sabe muchos cuentos, fábulas, mitos y leyendas de la cultura ancestral andina. Él es como una especie de aeda o trovador griego que anda buscando historias de su pueblo para luego contarlas y difundirlas personalmente.

Metiéndonos un poquito en su intimidad, ¿te parece que Cholito vaya a enamorarse definitivamente de alguna chica en alguno de sus viajes? Tal vez ahora que ha recorrido mundo termine eligiendo no precisamente a una muchacha de su pueblo, como su amiguita Floria, de Rayán.
Como todo niño romántico él es un gran admirador de la belleza femenina. Pero yo sí creo que Floria puede ser una buena compañera, tal vez en algún momento lleguen a casarse porque se nota que hay gran afinidad entre ellos, además que él siempre está recordando a Floria. Y ella también, cada vez que él vuelve de algún lugar lejano, lo busca para que le cuente cómo le ha ido.

Hay personajes a quienes no siempre les gusta ver reflejada su vida en los libros, algunas veces se incomodan cuando saben que un escritor está utilizando sus vivencias para crear historias. ¿Qué crees que él piense al respecto?
Sí, pues. Cholito no es una persona que esté ávida porque se hable de él. A veces pienso que a él no le gusta mucho que cuenten sus aventuras, que la gente lo reconozca como un héroe, no creo que esto le guste mucho. Es que él es un muchacho humilde que más bien preferiría pasar inadvertido, un poco en la sombra quizás.

¿Y no te has puesto a pensar que en algún momento puedes perder el rastro de Cholito?, ¿hasta dónde crees que puedas seguirlo?
Creo que no voy a perderle el rastro tan pronto. Sé que él va a seguir realizando nuevas aventuras y yo voy a seguir enterándome de ellas. En eso no voy a tener problemas.

Revista electrónica El Ornitorrinco N° 5. Marzo de 2002



Entrevista a Óscar Colchado sobre Literatura Infantil y Juvenil

Gladys Flores Heredia

¿Por qué escribe cuentos para niños? ¿Cuál fue el motivo preponderante que lo llevó al mundo de la literatura infantil y juvenil?
Escribo cuentos para niños porque me gusta, me nace hacerlo. Creo que fue influencia de mis padres, quienes me contaban cuentos cuando era niño. Mi madre me narraba cuentos orales y mi padre los cuentos y novelas que leía de la literatura universal, como Las mil y una noches, Oliverio Twist, El Conde de Montecristo, las aventuras de Sandokán, etc.

¿En qué se inspiró para construir a su famoso e inolvidable personaje Cholito?
En el niño que siendo mi alumno en la escuela de Rayán, me pidió permiso un día para ir en busca de su venado Lucero que unos forasteros que pasaron por el pueblo se lo habían llevado.

¿Se puede decir que Cholito es un personaje que está basado en alguien de la vida real o es pura ficción?
Es real y es mítico, porque siendo humano es hijo del dios de la montaña.

Por una entrevista que le hicieron sabemos que en la próxima aventura de nuestro querido Cholito el universo de la mitología marina estará presente. ¿Nos puede adelantar algo al respecto?
Eso todavía se está cocinando. Lo que sí puedo adelantar es que este año saldrá Cholito en busca del carbunclo y en donde estarán presentes el Wakón, dios de las sequías, y algunos personajes de la mitología de Huarochirí.

¿Cómo ve el panorama de la literatura infantil en los últimos años?
Muy alentador. Hay nuevos autores que están emergiendo con fuerza.

Desde su punto de vista, ¿cuál es la situación de la literatura de tradición oral o la literatura infantil regional?
Falta más trabajo y creatividad de parte de nuestros escritores inmersos en esta veta. La mayoría sólo recoge los mitos, las leyendas y los cuentos orales y los transcribe casi textualmente como haría un antropólogo. Lo que hay que hacer es recrearlo artísticamente y añadirle imaginación para darle más altura estética, cuidando, eso sí, de mantener el espíritu ancestral.

¿Qué opina de la normativa del Ministerio de Educación a propósito del Plan Lector Nacional?
Que está muy bien. Que es deber de los maestros impulsarlo y tomarlo con la debida seriedad.

¿Qué libros de literatura infantil peruana y extranjera recomendaría como material de lectura imprescindible para los profesores?
De los peruanos sólo diré los nombres de sus autores: Rosa Cerna Guardia, Carlota Carvallo de Núñez, Francisco Izquierdo Ríos, Jorge Díaz Herrera, César Vega, Jorge Eslava, Maritza Valle, Carlota Flores de Naveda, José Hidalgo, Danilo Sánchez Lihón, Roberto Rosario, entre otros.
Obras de autores extranjeros de literatura infantil que considero imprescindibles: Las mil y una noches, Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift; los cuentos de los hermanos Grim y de Charles Perrault; Oliver Twist, de Dickens; Tom Sawyer y Hucleberry Finn, de Mark Twain; Corazón, de Edmundo de Amicis; El maravilloso viaje de Nils Holgerson, de Selma Lagerlöf; El principito, de Saint Exúpery; Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol; Naricita, de Monteiro Lobato; los cuentos para niños de Horacio Quiroga y muchos más.

(Publicado en Con el filo de la oreja inquieta/ Seminario de Plan Lector. Editora y compiladora: Gladis Flores. Editorial San Marcos, 2008)



Las Aventuras de Cholito cautivan a los más jóvenes[1]

Aunque no es un mago como Harry Potter, Cholito también vuela en el lomo de un cóndor y pelea con dioses, tiene aventuras y miles de seguidores de edad breve en todo el Perú. Podemos considerarlo desde ya como uno de los grandes personajes de la narrativa infantil peruana.

Su creador, Óscar Colchado, ha recorrido cientos de colegios del Perú, cuando editó personalmente la pentalogía de Cholito. Hoy la serie completa es reeditada por la editorial Santillana.

En la reciente Feria Internacional del Libro, niños de distintas clases sociales se acercaban al narrador ancashino para que les firme libros, y de paso comentarle sus apreciaciones acerca de Cholito.

El autor de 60 años se emocionó sobre todo cuando un niño le entrega unas hojas donde ha escrito una historia para Cholito.

Era casi un pedido para que Colchado apresure una nueva aventura de su personaje más conocido. Y él nos adelanta que tiene varias historias en bosquejos para este niño aventurero. La primera saldrá en 2008, y girará en torno a la mitología marina peruana.
“No es fácil escribir estos libros porque para ser escritor de niños se nace. Quienes escriben para adultos y después quieren hacerlo para niños les sale un lenguaje un tanto ‘especial’, por el esfuerzo. A mí siempre me jaló la literatura infantil, desde mi primera novela (1974)”.

Tradición oral
Colchado agrega que el público infantil es el mejor. “A veces hacen preguntas muy interesantes que me ponen en aprietos”, sonríe. Y agrega que no hay edad para leer las historias de Cholito.

“Son relatos basados en la tradición oral, que siempre se adecua a cualquier público, porque está escrito en un lenguaje muy sencillo”. En algunas ocasiones, Colchado ha trasladado personajes mitológicos de una región a otra buscando cautivar a los menores.

Aunque no han sido publicadas afuera, en los viajes del escritor a Cuba, Bolivia, Ecuador han tenido muy buena recepción las aventuras de Cholito. Inclusive entre las colonias peruanas en España y Suiza.

Colchado sabe que es un año importante para Rosa Cuchillo, su otro libro de ficción, pero, con la sencillez que lo caracteriza, dice que aún no hay interés de una editorial en reeditar la novela y tampoco le gustan mucho los homenajes. Prefiere continuar cada día batallando frente a la página en blanco, buscando inspiración en la poco explorada (narrativamente hablando) mitología andina.

Cholito es un pretexto para mostrar la rica mitología peruana, de costa, sierra y selva. Está contado usando la técnica oral andina. Ello y los personajes mágicos son los que jalan a los niños, les hace soñar.

Datos
- Cinco libros sobre la serie de Cholito han sido publicados desde 1980. Existe una película del ministerio de Educación que se distribuyó en la década de 1980 en los países del Pacto Andino.

- En mayo y junio, Cholito en los Andes mágicos recibió una adaptación teatral que se exhibió en el centro cultural de la PUCP y en el quinto Festival Internacional de Acciones Escénicas.

- Chimbote. Sus luchas sindicales, el narcotráfico, los pescadores y las pandillas juveniles serán reflejadas en novela que editará en 2008.

- Rosa Cuchillo. Ganó el premio de novela de la universidad Villareal. Desde 1997, ha tenido varias ediciones.

[1] Artículo publicado Por José Vadillo Vila en El Peruano el 01 de julio de 2007



Tras las huellas de Cholito
Entrevista a Óscar Colchado


Óscar Colchado Lucio, poeta, cuentista y novelista peruano, responde a las preguntas de LibrosPeruanos.com sobre Cholito*, la más destacada figura de su producción literaria, y la literatura infantil en el Perú[2].

Una figura destacada de la literatura infantil es Cholito ¿Cuál es su característica más destacada?
Cholito se caracteriza por ser un niño que ama profundamente su pueblo: sus costumbres, sus tradiciones y por buscar siempre la justicia social.

¿Cuáles son sus principales virtudes?
Su arrojo y temeridad, su espíritu noble y generoso.

¿Qué edad tiene Cholito? ¿Crecerá?
Once años. No sabemos si crecerá. Habría que preguntárselo al dios de la montaña, al Wamani de su pueblo.

Cholito seguirá viajando? ¿Dónde se encuentra ahora?
Sí, es probable que siga viajando. Considera que es la única forma que hay para conocer la realidad del país. Sé que ahora se encuentra de nuevo en Rayán, su pueblo, en la cosecha de papas en la chacra de su padrino don Alberto Montañez.

¿Se completó el ciclo "Cholito" o, en todo caso, cuándo se completará?
Se completará con siete libros. Van cinco por delante.

Se dice que la infancia marca a los escritores. ¿Cómo ha influido en ti tu infancia?
Yo viví en los Andes hasta los cinco años. Su impronta ha sido tan fuerte que no podrá borrarse nunca de mi vida.

¿Por qué escritores te sientes influenciado?
Por muchos. Particularmente por los que vibran con nuestras raíces americanas.

En tu obra se hacen presentes seres fantásticos del mundo andino ¿por qué ellos y no otros?
Porque es urgente sacarlos del velo con que están cubiertos. Y son además los que yo conozco.

Se dice que hay un boom de la literatura infantil en el Perú ¿Estás de acuerdo?
En cantidad, pero no en calidad.

Podrías mencionar a los escritores más destacados de la literatura infantil en el Perú
Prefiero no hacerlo por no herir susceptibilidades.

¿Cómo te describirías, en relación con los otros escritores de la literatura infantil?
Como el más fanatizado por el rescate de nuestra tradición oral.

¿Cuál consideras ha sido tu aporte más importante a la literatura infantil?
El que señalo en la pregunta anterior.

* Títulos publicados de ciclo Cholito:
1. Tras las huellas de Lucero
2. Cholito en los Andes Mágicos
3. Cholito en el ciudad del río hablador
4. Cholito en la maravillosa amazonía
5. Cholito y los dioses de Chavín

[2] La presente entrevista fue realizada por Virginia Vílchez S. el 29 de mayo de 2006. Aparece publicada en la página del autor.



Libros del capitán

Por: Jorge Eslava

Perdido en la selva
Óscar Colchado ha dado en el blanco con su personaje Cholito. En cada una de sus historias ha sabido inflamar de emoción a sus lectores, porque su emblemático personaje nunca está quieto, ni por fuera ni por dentro. El hábil narrador no le da respiro, llevándolo a situaciones extremas y planteándole con frecuencia variadas posibilidades de acción. Pero no vemos nunca correrías sin sentido, jamás una estampida autómata, pues cada paso del personaje está precedido por el desconcierto y la curiosidad.

Esta vez lo encontramos en la selva peruana. Canícula y peligros, escarceos de amor y vapores de magia. “Cholito en la maravillosa Amazonía” (Editorial Alfaguara, 2008) comienza con el protagonista extraviado en la espesura y abriendo trocha con su machete, no en procura de su salvación sino de Uti Bari, un niño de la tribu de los huambisas. Hacía tan solo unas horas habían escapado de unas plantaciones de coca, donde ambos trabajaban como esclavos. En un claro del bosque da con él aunque esa sonrisa mordaz no es propia de mi amigo, se dice Cholito. Sígueme, le propone Uti Bari. Una sospecha, camino más adentro, lo induce a observar los pies que lo preceden y descubre unas pezuñas desiguales: de cabra y de humano. ¡El Chullachaqui!, exclama. Una discusión con el mítico duende provoca su enojo y su endemoniado castigo: lo arroja al vacío del tiempo para demostrarle que en la selva hay presencias más malvadas que la suya.

Los sucesos acontecen a ritmo palpitante y Cholito irá conociendo, con asombro, el caudaloso río de creencias que puebla la cosmovisión amazónica. Por sus ojos absortos pasarán seres minúsculos y degolladores; el gigante Iwa, raptor de muchachas; el tigre que acostumbra disfrazarse de aldeano; las amazonas, el lagarto dientes de oro todas estas apariciones constituyen freno y envión para un amor que ha nacido en el corazón del protagonista. Todavía hay mucho por conocer en esta novela de episodios, cuyo protagonista llegará a ser convertido en atracción de circo y también en un oloroso árbol. Incluso, por un pelo, logrará escapar antes de transformarse en un espectro del bosque.

El Dominical, de “El Comercio, 21 de junio de 2009.



Tras las huellas del Nigromante
Conversación con Óscar Colchado Lucio


Óscar Colchado Lucio (1947). Narrador y poeta ancashino. Ha recibido, entre otros premios, el José María Arguedas de cuento (1978), el Jose María Eguren de poesía (1980), el Premio Copé (1983), el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1985), el Premio Latinoamericano de Cuento (CICLA 87), el Premio Nacional de Educación (1995) y el Premio Nacional de Novela Federico Villarreal (1996). Entre sus obras más importantes figuran: En cuento: Del mar a la ciudad (1981), Cordillera Negra (1985), Camino de zorro (1987) y Hacia el Janaq Pacha (1989). En novela: Tras las huellas del Lucero (1980), Cholito en los Andes mágicos (1986), Cholito en la ciudad del rio hablador (1995), ¡Viva Luis Pardo! (1996), Los dioses de Chavin (1998) y Cholito en la maravillosa Amazonia (1999).

En gran medida, la infancia es la que marca a algunos escritores: Arguedas por ejemplo o Rilke que verá en la infancia la verdadera patria del poeta. ¿Óscar Colchado qué espacios recorre en su infancia y cómo lo marcan?
Nací en una quebrada profunda, donde el caudaloso río Santa rompe la Cordillera Negra para formar el famoso Cañón del Pato, en Huallanca, Ancash, el año de 1947, cuando el sabio Santiago Antúnez de Mayolo instauraba la modernidad en el Perú al convertir el agua en luz con la hidroeléctrica del Cañón del Pato que muy pronto impulsaría la industria en Chimbote.
Mi nacimiento fue accidental en ese lugar. De allí fui llevado, no sé si a los pocos meses o al año, hacia el Callejón de Conchucos, a un pueblo pequeño llamado Huayllabamba de donde eran originarios mis padres.
Allí bajo un cielo de truenos y relámpagos, la naturaleza entera se metió en mi sangre y forjó tal vez ese espíritu mítico que hay en mí.
En ese lugar viví unos pocos años y mi infancia termina en el puerto de Chimbote, frente a un mar poblado de gaviotas y los médanos inmensos.
Yo soy, pues, esa especie de zorro arguediano: pertenezco al mundo de arriba y al mundo de abajo.

¿Estos espacios que transita tu infancia, son los que de alguna forma se plasman en el libro de cuentos Del mar a la ciudad?
Si, los cuentos de Del mar a la ciudad llevan la impronta del andino migrante que debe enfrentarse a una realidad donde son los conflictos sociales los que moldean su nueva personalidad.

Sabemos que eres heredero de una tradición artística familiar. ¿Específicamente de quiénes y cómo influyen en tu creación literaria?
Bueno, mi abuela, mi madre y una de mis tías fueron magníficas narradoras orales. Eran una especie de Carmen Taripha de la que nos habla Arguedas.
Dos hermanos de mi madre fueron artistas plásticos de notable calidad. Eran pintores y escultores que trabajaban con tierras de colores y tallaban en una piedra semejante al mármol que hay en ciertas zonas de la sierra, y trabajaban también sus esculturas en madera. Uno de mis hermanos, además de gran narrador oral, ha heredado esas artes y es bastante conocido en la ciudad de Chimbote donde actualmente radica.

Dices que tu madre y tu abuela fueron buenas narradoras orales. ¿En el hipotético caso de no haber accedido a la escuela, piensas que serías un narrador oral o más bien te imaginas como un cuentero, es decir un reelaborador de historias orales?
De no haber accedido a la escritura, yo creo que no habría sido ni narrador oral ni cuentero, como dices, porque yo soy una persona muy hermética y no tengo esa facilidad de contar oralmente como la tiene, por ejemplo, mi hermano, del que hablé anteriormente.

¿Existe realmente una Isla Blanca en el mar de Chimbote como lo sugiere el cuento del mismo nombre en Del mar a la ciudad? ¿Existe, asimismo, la piedra que cura el mal del corazón —en Tacllán, Huaros—, como se expresa en el cuento Cordillera Negra, cuando Tomás Nolasco se convierte en dicha piedra y no en un guerrero en potencia o pururawka?
Existen ambas: la Isla Blanca y la piedra de Tacllán. Las islas están muy arraigadas en la mitología de los yungas, pues a éstas se dirigían las almas de los mochicas muertos y, posiblemente, ese mismo pensamiento tenían los paracas y los nazcas. Y específicamente sobre la piedra de Tacllán, debo decir que de sus poderes curativos da cuenta una leyenda de la mitología ancashina, lo cual puede interpretarse como el reposo de un guerrero luchando contra el mal.

Así como en Cordillera Negra le interesa el mundo de abajo o uku, el kay o este mundo en Camino de zorro y en Hacia el hanan pacha el mundo de arriba. ¿Se puede decir que esta saga encuentra su totalidad en Rosa Cuchillo, ya que en ésta se puede percibir los tres espacios verticales del mundo andino, las dos sayas (hanan, urin o uku) y el equilibrador kay?
En efecto. En la novela Rosa Cuchillo se dan los tres mundos de la cosmovisión andina, sintetizada en el Lanzón de Chavín que nos señala el mundo de acá, el mundo de abajo y el mundo de arriba, y de los que anteriormente me ocupé por separado, en los volúmenes de cuentos señalados en la pregunta.

Siguiendo con Rosa Cuchillo y a propósito de nuestra revista, es particularmente interesante este personaje liminal, que se encuentra entre la vida y la muerte, recorriendo entre el uku y el kay; me refiero a Mariano Ochante. ¿Hubo en la concepción de éste tal liminalidad. y si no fuera así qué le sugiere ahora ?
Mariano Ochante —ahora que me ayudas a verlo con más distancia y racionalidad— no sólo es un personaje que está en tránsito a una nueva estancia existencial, sino que también aquí, en el kay pacha, en los sucesos de la guerra, siempre estuvo entre dos opciones, llevado por el vaivén de la guerra: entre la subversión y las fuerzas represivas.

El Cholito es un personaje, a mi parecer, muy querido por Colchado. Este se ha erigido como el protagonista de otra saga, conformada por Cholito en los Andes mágicos, Cholito en la ciudad del río hablador y Cholito en la maravillosa Amazonía. Dicho personaje seguirá peregrinando o al igual que la saga anterior se totalizará en una ?
Bueno, Cholito ya ha recorrido las tres estancias de la cosmovisión andina, sin necesidad de morirse como Rosa Cuchillo. Para eso lo ayudan los dioses. Sin embargo, pienso que va a seguir incidiendo sobre todo en este mundo del kay pacha donde, a pesar de algunos sinsabores, se siente muy a gusto.

La obra de Colchado es una vitrina de espacios y seres fantásticos del mundo andino, por cierto algunos con más presencia que otros, ¿a qué obedece tal aparente selección ?
Los personajes y los escenarios de mi narrativa se instalan en mí por su propia cuenta. Yo sólo, a la manera de un nigromante, los convoco, y son ellos mismos –me refiero a los primeros– quienes se prefiguran mejor que otros desde sus mundos respectivos.

En Cordillera Negra, el Uchku Pedro es el personaje más importante en la rebelión liderada por Atusparia. Rebelión que me remite a la de Túpac Amaru, donde Túpac Catari me es homologable a Uchku Pedro por ser ambos los más radicales. ¿Porqué esa predilección por el último?
Ambos personajes —Uchku Pedro y Túpac Catari— me interesan mucho, así como Apu Yanahuara (que se rebeló en el sur del país), por latir en la sangre de éstos nuestras profundas raíces andinas. Justamente la historia de estos personajes encabeza cada uno de mis tres libros de cuentos ambientados en los Andes y que últimamente han sido reunidos
en un solo volumen bajo el título general de Cordillera Negra.

Además de Arguedas, Alegría, ¿por qué otros escritores te sientes influenciado?
Me interesan mucho y releo cada que puedo, aparte de los citados, a Miguel Ángel Asturias, Carpentier, Roa Bastos, Guimaraes Rosa y Juan Rulfo; es decir, aquellos en cuya escritura vibra la música de nuestra América india, chola o mestiza.

¿Y en técnica?
La técnica la he aprendido también de los escritores citados y de algunos cosmopolitas latinoamericanos y universales; pero estoy más atento a quienes han hecho experimentos con el lenguaje oral, como Arguedas o Guimaraes Rosa, pues ya es tiempo de que los latinoamericanos aportemos a la literatura universal con nuestras propias técnicas y no sigamos siendo subsidiarios de lo que nos viene de occidente o del norte del continente.

En el Coloquio Nacional de Literatura Peruana realizada en la UNMSM, hablaste del celo de algunos escritores para con lo real maravilloso. ¿Se puede saber de quiénes se trata y en qué consisten esos celos ?
Son los escritores jóvenes que están surgiendo en América Latina, reunidos en una revista que se edita en Chile y que son avalados por escritores mayores como Vargas Llosa, Bryce o Sepúlveda, entre otros. Todos citadinos, nacidos en las grandes urbes de este subcontinente. Les enrabia no poder expresar en sus obras esas vivencias profundas de los que nutren su escritura con las raíces de nuestra cultura ancestral, que es lo que nos hace singulares frente a otras culturas. Por eso Vargas Llosa escribe La utopia arcaica con el claro propósito de desacreditar a Arguedas, quien, muy a su pesar, crece cada día ante los ojos del mundo.
Nadie les critica a ellos que escriban sobre las urbes o sobre lo que les venga en gana. Tienen todo el derecho del mundo para hacerlo, pero que no intenten ganarse un espacio a codazos y con berrinches de niño malcriado.

Como en tu infancia, ¿actualmente sigues viajando por el Perú?, ¿buscas nuevos espacios para nuevas historias?
Sí, viajo constantemente por el Perú. En estos últimos años estoy yendo a la selva. Quiero asimilar su paisaje, sus olores, sus sabores, conocer más a sus gentes, para poder escribir algunas historias que estoy esbozando.

Finalmente, ¿qué preparas en la actualidad?, ¿qué estás trabajando?
Una novela sobre el puerto de Chimbote, el puerto de mi infancia, adolescencia y juventud. Allí pasaron intensos años de mi vida, como migrante andino. Tengo todo un mundo por revelar.

Lhymen, cultura y literatura. Año 1, Lima, mayo de 2002.



Aproximaciones a la Narrativa Infantil de Óscar Colchado Lucio

Ricardo Ayllón
Revista Alborada Nº 25.
Chimbote, febrero 2002.


El oficio literario de Óscar Colchado Lucio (1947) es casi en esencia sinónimo de su producción narrativa infantil. Si bien su trayectoria se inició en 1974 con la publicación de La tarde de toros, novela que no se orienta a los niños precisamente (aunque el estar circunscrita al Callejón de Conchucos le permite vislumbrar la orientación indigenista que regirá sobre su narrativa en lo sucesivo), comenzó a tomar el cariz de infantil con la aparición de Tras las huellas de Lucero (1980), libro finalista en el Premio Casa de las Américas.

Sin embargo, Tras las huellas de Lucero no fue sino el resultado de un intenso e inagotable trabajo delimitado en el género infantil que Colchado había dado forma y ensayado desde su época de estudiante en Chimbote, una década atrás. Quienes han seguido de cerca su itinerario, saben que el escritor siguió estudios superiores de pedagogía en la especialidad de Lengua y Literatura en la Escuela Normal Superior “Indoamérica”, desde donde difundió sus primeros escarceos literarios en la revista cultural Alborada fundada por él y otros estudiantes en 1969. Fueron los números iniciales de esta revista los que dieron a conocer sus primeros cuentos para niños, en los que presenta a animales como personajes protagónicos o se apoya en ellos para su composición. Muestra de ello podemos encontrarla en historias como: “El tordo que murió de amor”, aparecida en Alborada Nº 2, de diciembre de 1970; o “Del mar a la ciudad” (la historia de un pelícano), en Alborada Nº 4, de abril de 1973, entre otras; sin soslayar otros textos constituidos por la inclusión de niños como protagonistas, como “Amor de madre” (Alborada Nº 1, octubre de 1969) o “Memorias de un infante” (Alborada Nº 11, junio de 1979).

No obstante, asumimos que el origen concreto de Tras las huellas de Lucero es, al igual que La tarde de toros, producto de su estancia en el distrito de Cáceres del Perú, hacia donde se trasladó para trabajar como docente en localidades como Rayán, Anguy y Jimbe, retomando contacto con el Ande (recordemos que Colchado es natural de Huallanca, provincia de Huaylas en Ancash) y logrando con ello asimilar el lenguaje y las costumbres indígenas, fundamentales para su narrativa.


Buscando un venado y pergeñando un estilo

Tras las huellas de Lucero es la historia de las vicisitudes de Cholito, pastorcito del caserío de Rayán (personaje que gracias a Colchado se ha convertido en una figura popular dentro de la actual narrativa peruana para niños), a quien se le ha perdido su mascota, un venado que tiene por nombre Lucero. Escrito en primera persona, el libro consigue a través de esta característica afirmar muy bien su carácter andino puesto que resulta bastante convincente “oírle” a un niño el relato de sus aventuras, el cual gana en verosimilitud a partir del uso de un idioma español insertado de modismos quechuas, propio de los lugares donde aún se arrastra el habla indígena dentro de la lengua ibérica. Esta característica, que funciona quizá como eje del trabajo narrativo de Colchado, encuentra aún mayor sustento en la atmósfera, pigmentada de mitos, leyendas y costumbres correspondientes a la zona donde se encuentra configurada geográficamente la historia, es decir, el caserío de Colcap, en la Cordillera Negra.

El extenso relato se vuelve atractivo desde el momento en que Cholito es apresado por un anciano, quien lo obligará a trabajar en una mina de oro donde se hallan otros niños capturados en las mismas circunstancias, es decir mientras buscaban a sus animalitos perdidos. He aquí el conflicto: un anciano ambicioso y explotador dueño de la libertad de un puñado de niños a quienes hace trabajar en condiciones infrahumanas. Simple en apariencia, la historia cuenta, sin embargo, con una técnica que la aleja de la linealidad usada comúnmente en los cuentos para niños. En esta ocasión tenemos una trama medular, la de Cholito, narrada en primera persona, y otras menores que se van alternando y que complementan el conjunto de los acontecimientos en voces diferentes, como la de la madre de Cholito o de personas allegadas a los otros niños prisioneros. Tal estructura no entorpece sin embargo la lectura, puesto que la trama medular (la de Cholito) no deja en ningún momento de perder interés gracias al estilo, propio de los mejores cuentos populares.

Nos encontramos entonces frente a una narrativa infantil que comenzaba a atesorar características pertenecientes a la literatura neoindigenista, continuando básicamente el rumbo trazado en el Perú por José María Arguedas y Eleodoro Vargas Vicuña, y no solamente a nivel de la temática, la atmósfera y el lenguaje entablados, sino también por el uso de nuevas técnicas; sin dejar de lado, por supuesto, cuestiones de naturaleza social e ideológica que, en el caso de Colchado, toman un nítido cariz de reivindicación a través de la presencia de antiguas divinidades indígenas, característica que en sus próximos trabajos será contundente.


Alrededor de un pelícano

Habíamos dicho que durante su etapa de estudiante en la Escuela Normal Superior “Indoamérica” y mientras aparecían los primeros números de Alborada, la revista literaria que editaba en Chimbote, Colchado aventuraba sus primeros asomos narrativos mediante la publicación de cuentos que tenían como protagonistas a animales. Tal característica se verá reflejada nítidamente en un texto que integrará su primer libro de cuentos, Del mar a la ciudad (1981), dentro del cual, la historia que presta el nombre al libro presenta como protagonista a Pico Largo, un joven pelícano que tiene que emigrar al puerto de Chimbote para poder sobrevivir. Este trabajo, el único que dentro de toda la publicación (compuesta de siete historias) se encuentra más sujeto a particularidades propias de la narrativa infantil, sobresale por su temática enmarcada en la crisis coyuntural plasmada en el drama de Pico Largo y la ineludible presencia del mar como regulador de la vida del poblador chimbotano.

La historia se constituye sin duda en una severa revisión al penoso panorama del puerto de Chimbote, con lo cual se discurre por la ficción a partir de una corriente lindante con el realismo de denuncia social. Pese a ello, Colchado no descuida el aspecto narrativo, entregándonos empero no un cuento precisamente, sino más bien un relato (sin trama definida que comprometa a su protagonista). La historia narra, como hemos dicho, las vicisitudes del pelícano Pico Largo quien de pronto, en la apacibilidad de su hábitat (la Isla Blanca), ve trastocada su vida cuando cierto día su madre, encargada de alimentarlo, no retorna más al hogar y él decide enrumbar a la ciudad de Chimbote en su búsqueda. A partir de aquí, el relato hubiera podido narrarnos la específica y penosa historia de un pelícano que va tras las huellas de su madre, pero Colchado no lo prefiere así, sino que utiliza aquella situación para ofrecernos el retrato de la rudeza y la adversidad reinantes en Chimbote como consecuencia de la crisis económica producida por la veda pesquera. Convirtiendo el tema de la búsqueda de su madre en accesorio, y el de la supervivencia de Pico Largo en asunto relevante.

Respecto a las otras historias, cinco entrañarán características vinculadas a lo real-maravilloso, cualidad narrativa que empezará a vislumbrarse en este libro pero que será dominio del autor todavía en sus siguientes trabajos. Así, es destacable la manera como se aplica en “El tren”, “Katty o una historia de amor“, “Vuelve la Moby Dick”, “La isla” y “Una cabeza de mujer”. Las tres primeras, sobresalientes por su característica netamente fantástica; y las dos últimas, por la alusión a mitos y creencias populares peruanos dentro de su constitución.

Se podría decir sin embargo respecto a este libro –y a manera de idea cardinal–, que, al interior de la narrativa netamente chimbotana, se constituye en el primero en rozar el panorama de un Chimbote cargado por el fenómeno de la migración andina, acertando en una temática que congrega oportunamente acontecimientos ineludibles, como las luchas laborales y sociales; todo ello inyectado eficazmente por recursos técnicos que entrañarán aciertos en la joven narrativa de Colchado. No olvidemos que tres de estos cuentos fueron premiados con el primer puesto en el Premio “José María Arguedas” que organizó en 1978 la Generación Cultural Universitaria “Cronopios” de Trujillo, y otro más, “La Isla”, fue seleccionado como finalista en el Premio Copé de 1979.


“Kuya Kuya”

Con este cuantioso antecedente, Colchado fue logrando una seria maduración en su trabajo, y en 1983 (año en que se estableció definitivamente en la ciudad de Lima), por decisión unánime, el Premio Copé le concedió el Primer Puesto a su cuento “Cordillera Negra”, el mismo que le sirvió de apoyo para que en 1985 publicara un libro de cuentos del mismo nombre, donde reunió siete textos inscritos todos, de manera definitiva, en la literatura neoindigenista y el estilo real-maravilloso (o quizá mejor llamado dentro del contexto nacional, mágico-andino) que, como volvemos a repetir, ya venía dejando entrever.

Dentro de este libro, encontramos una de sus historias infantiles más sobresalientes en su vasto registro: “Kuya kuya”, cuento que en muchos aspectos tiene enorme parentela con Tras las huellas de Lucero. Lo decimos por el acierto en el uso de la primera persona a través (una vez más) de la versión de un niño que, en esta oportunidad, nos relata sus avatares en la conquista de Floria, una muchachita de su propia comunidad, enclavada esta última (también) en la Cordillera Negra. Más aún, si somos minuciosos en la revisión de los personajes, encontraremos que Floria también es el nombre de una amiguita muy cercana a Cholito, protagonista de Tras las huellas de Lucero. Por todo lo cual nos atrevemos a asegurar que existen evidentes recurrencias entre la primera y la segunda historia.

La diferencia entre estos relatos, aparte de la temática y la extensión, es –empero– el tono conferido a la voz de Paliaco, el protagonista de “Kuya kuya”, el cual Colchado ofrece al lector a través del pensamiento de éste, propio de un niño apasionado no obstante su condición infantil. Por otro lado, y como sucede con sus anteriores relatos andinos, persiste en el uso del español quechuizado, característica que enriquece no solo el ánimo de obtener complicidad entre el lector y el tono íntimo de la voz del personaje-narrador, sino además cierta simpatía hacia este último.
Respecto a las virtudes expresivas del protagonista en el contexto general del cuento, el joven narrador limeño Carlos Rengifo lo anota quizá de una mejor manera: “... esa musicalidad que jala y seduce al lector, ese ritmo sintáctico que se diferencia ostensiblemente del habla citadina, esos giros y diminutivos que brillan como chispazos en un lago multicolor, consiguen crear un universo vívido capaz de convencer de una primera impresión” (1). Mientras que el escritor huarasino Macedonio Villafán ofrece una revisión idiomática aún más amplia respecto a la configuración de este español andinizado: “Destacan las onomatopeyas como elementos prosódicos (...) Las interjecciones juegan también su rol (...) Los hipocorísticos andinizan la onomástica occidental y nombran de otro modo a los personajes, les confieren otra identidad: Emilia, es Imicha; Gumercindo, es Gumicho (...) Algunos elementos léxicos funden componentes morfológicos del español y del quechua que la lingüística denomina interferencias (...) Las construcciones sintácticas quechuas se manifiestan de modo permanente. Todo este lenguaje artísticamente logrado se nota espontáneo, natural, fluido. Colchado no da signos de haber peleado en su elaboración” (2).

Decíamos que el cuento, así como el libro donde se halla registrado, posee aquella fórmula mágico-andina que –dentro de las intenciones del autor– se constituirá finalmente en uno de los principales recursos para relevar la idiosincrasia indígena. Y en este caso recaerá de manera concreta en el uso de la poción mágica llamada kuya kuya, elemento que al principio juzgamos de circunstancial, pero al que finalmente le hallamos la cualidad de pieza determinante dentro del desenlace del cuento. Sucede que la kuya kuya es el corazón molido del tuktupillín (avecilla andina) mezclado con flor de azularia que sirve para conquistar al ser amado.

Por todo lo dicho –e intentando equiparar nuestro juicio– transcribimos las propias palabras de Colchado cuando se refiere a esa decisión suya de relevar particularidades indígenas, decisión que definitivamente tenemos que interpretar como de propuesta social: “...todo el comportamiento de su vida cotidiana (del hombre andino) siempre ha estado regido por lo sobrenatural, tratando siempre de captar el temblor mítico de la naturaleza que lo rodea (...)Las creencias entonces se mantienen, el mundo andino no desaparece, pervive en el pensamiento de sus hombres, y si no tomamos en cuenta este pensamiento para aspirar a un proyecto de sociedad en nuestro país, es muy difícil que logremos la identidad nacional que todos anhelamos” (3).


El pequeño odiseo andino

Respaldado por la obtención del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ), en 1985 apareció también Cholito en los Andes mágicos, libro de aventuras que ha brindado a su autor grandes satisfacciones e hizo aún más conocido su trabajo, puesto que ha sido llevado inclusive a la televisión y se ha difundido en todos los países del Grupo Andino. Creemos que Cholito en los Andes mágicos representa el primer gran resultado de su esfuerzo por revalorar la particular concepción del hombre andino respecto a la naturaleza y los fenómenos propios de su convivencia social. Colchado revela aquí su notable dominio de la literatura fantástica entregándonos una historia encuadrada específicamente en esta particularidad e insertando una enorme variedad de personajes de la literatura oral andina para diseminarlos y emplearlos hábilmente dentro de las exigencias propias de la narrativa infantil.

Pero no solamente son los personajes sino también los mitos y las leyendas del Ande, todos en el marco de una historia trabajada a la manera de La Odisea, antigua epopeya mitológica. Pero Cholito en los Andes mágicos no solo se emparienta con la historia de Homero por esta característica, sino además por la temática: el protagonista, Cholito, enfrenta también poderosas divinidades que le impiden volver a su hogar (Poseidón y otros, en la aventura griega; el Supay y la Wayra Warmi, en nuestra historia), circunstancia que se convierte en medular dentro de la narración.

La historia está dividida principalmente en dos: una corta y otra larga. La primera es el descenso de Cholito a feudos del Supay, donde tendrá que realizar ciertos trabajos a manera de expiación por haber ofendido al Ichic Ollco, el hijo de éste. En esta parte, además de recibir la ayuda de algunos personajes circunstanciales, recibe la valiosa colaboración de la Wayra Warmi, quien luego queda prendada de Cholito y tras la rebeldía de éste por no dejarse seducir, es castigado y abismado a los Siete Valles Malditos, los que tiene que atravesar para volver con su madre y sus hermanos. En este segundo tramo es cuando la historia toma mayor interés, surgen los peligros y con ellos extraños seres que, uno a uno, intentan eliminar a Cholito de diversas maneras. Pero también aparecen los benévolos, aquellos que colaboran con el protagonista por voluntad propia o por retribución.

El relato en conjunto atesora una serie de mensajes y significados, como los de tipo social, como cuando Cholito tiene que trabajar para el Supay, el terrateniente, el latifundista que es dueño de vastas tierras, condición que le otorga un poder casi ilimitado. Por otro lado ubicamos, casi de manera expresa, moralejas, como cuando Cholito descubre que “nunca tiene que ser juzgavidas, que no pregunte lo que no le importa”. Sin embargo, uno de los móviles espirituales que mueven la historia y que es casi un paradigma en las aventuras infantiles, es el espíritu de colaboración que impera casi en todas las eventualidades del relato, desde el principio hasta el final.

Tal como apreciamos, se nos pone delante de una historia netamente fantástica, para lo cual Colchado parece recurrir, llegado el momento, a todas las armas que le ofrecen sus facultades de escritor, recurriendo a una seria investigación y rastreo de las historias y mitos indígenas; labor que es detallada por el autor de la siguiente manera: “Trabajo de diferentes formas, por el lado de mi familia estoy vinculado fuertemente con el Callejón de Conchucos, y por medio de ella estoy al día con lo que sucede en los Andes. Al mismo tiempo, viajo a diferentes partes del interior del Perú, o también fuera, a La Paz, Cochabamba o Guayaquil, pero siempre atento a los mitos, estudiando a la gente, grabando mis conversaciones con ella. Por otro lado, me voy haciendo de bibliografía sobre leyendas del Ande” (4).


“El Amaru”

Camino de zorro (1987) es un libro de cuentos transitorio inscrito dentro de un fenómeno que ciertos estudiosos de la obra de Óscar Colchado y el propio autor han establecido como una trilogía, es decir aquella que componen el propio Camino de zorro y los libros de cuentos Cordillera Negra y Hacia el Janaq Pacha (1987). Dicha ordenación se desarrolla estrictamente a partir de una cosmovisión quechua prehispánica compuesta por el kay pacha o mundo de la vida, el ukhu pacha o mundo de abajo y el janaq pacha o mundo de los dioses, distribución en apariencia coincidente con el contenido narrativo de estos tres libros. “El Amaru”, cuento que calificamos como infantil, inmerso en el libro Camino de zorro y representativo de esta cosmovisión quechua, narra la historia del Piwish, un toro perteneciente a una familia campesina de cierta localidad andina.

A pesar de que el cuento se apoya al principio en el retrato de un segmento cotidiano de la realidad andina y rural peruana, va brindándonos luego detalles de un inminente desenlace fantástico. Descubrimos que el Piwish es el Amaru, deidad que impone justicia y sanciona a los pueblos donde prevalecen los atropellos causados por las diferencias de clases: “–Soy el Amaru, removiendo los cimientos de esta laguna estoy. Para que se lo tape a Sihuas, a ese pueblo de pretenciosos, donde tienen su casa los hacendados. (...) voy a bajar a tu pueblo para irnos a otro lugar a castigar a otros pecadores” (5).

Según esto, el cuento tiene la virtud de ser altamente representativo no solo de lo mítico, sino además de una de las tantas utopías con trasfondo social que discurren a lo largo de nuestras localidades andinas. Al respecto, Macedonio Villafán, nos explica: “No solo nos muestran la evolución del mito en la cultura andina (los cuentos que componen la referida trilogía), sino salta a la vista su rol social. Algunos cuentos afirman mitos liberadores; se convierten en lo esencial de lo que se puede llamar mensaje o papel social (...) En ‘El Amaru’ se da un nuevo sentido a un mito antiguo; el dios Amaru, el de la potencia desmesurada que mueve y ordena el mundo, aparece aquí simbolizando el anhelo de justicia de la masa indígena” (6).

Por otro lado, en el plano técnico y estilístico, el cuento, escrito en primera persona y narrado por uno de los hijos de los propietarios del Piwish, se maneja en dos tiempos: el noventa por ciento del cuento está tratado en pasado, donde se nos deja sin embargo con la expectativa de saber qué ocurrió finalmente con el toro y con el personaje narrador; mientras que en el resto de la historia (en tiempo presente), se nos revela su orientación netamente fantástica. Así también, el texto vuelve a mostrarnos a ese Colchado que trabaja mejor con el lenguaje propio del medio, siendo indispensable usar para ello –tal como venimos descubriendo hasta el momento– el respaldo de un habitante del lugar como narrador-protagonista.


Cholito llega a Lima

Hacia 1995, Colchado ya había hecho costumbre permitir la aparición de sus libros con el patrocinio de un premio editorial o literario. Ese año, su novela Cholito en la ciudad del Río Hablador fue publicada luego de haber obtenido el Premio Nacional de Educación “Horacio”. En ésta, continúa la saga de Cholito, a quien encontramos viviendo una experiencia diferente, esta vez en la gran Lima, a donde ha llegado desde su tierra de origen para hacerse un lugar, tal como ocurre con millares de peruanos de nuestra vasta serranía. Esta historia es alternada con un relato fantástico donde el autor hurga en el pensamiento mítico del hombre del litoral peruano.

En realidad son dos relatos que caminan de manera alternativa, en una de ellas Cholito se ve envuelto en una Lima dura y hostil, mientras que en la otra se nos ilustra de forma casi gráfica acerca de los orígenes de nuestra cultura a partir de leyendas y la vivencia de deidades propias de nuestra costa. De este modo, asisten las dos orientaciones que para Cholito, como protagonista, ha manejado Colchado hasta el momento: la real, que hallamos en Tras las huellas de Lucero, es empleada para las vicisitudes de Cholito en su enfrentamiento con la escabrosa Lima, mientras que la netamente fantástica –propia de Cholito en los Andes mágicos– le sirve para su recorrido por nuestra mitología costera a través del relato del dios Rímac.

Aun así, no obstante el interés concitado y la recurrencia que presentan ambas historias, encontramos desnuda la estructura del conjunto (del libro ya corporizado), situación que –postulamos– nace en la manera como Colchado impide a su protagonista hacerse de aventuras dentro de la atractiva irrealidad de la segunda parte, es decir del segmento fantástico. Ello sin embargo no deja desamparada esta parte, sino que a pesar de habérsenos legado la sensación de que Cholito tan solo se da un paseo a través del conjunto de leyendas, éstas se componen por una serie de acontecimientos que entretejen emocionantes historias protagonizadas por diversas divinidades, héroes y antiguos monarcas preincas, salpicadas de intrigas, venganzas y conflictos, con lo cual lo relatado se libra de ser mera descripción.

A todo lo cual podemos agregar el hecho de que, sirviéndose del estilo, el autor procura una unidad al configurar las divinidades del pasado en el presente y al intentar de otro lado (desde un claro enfoque social y atávico por naturaleza) mostrarnos una actualización de ellas. Objetivos que el mismo Colchado ilustra de la siguiente forma: “Aparecen los dioses antiguos modernizados. Tal es así que Pachacámac, que es el dios de los temblores, surge como el Cristo Morado; Pachacámac se ha encarnado en el dios de los invasores, pervive en la imagen del Cristo Morado (...) Es cierto que actualmente la modernidad se ha instalado en el Ande y el hombre de esa región ha emigrado a las grandes ciudades; pero ello no significa que sus creencias ancestrales se hayan visto deterioradas, sino que se han ido modernizando. Te doy un ejemplo, antes se creía en los pishtacos, unos hombres que sacaban la grasa, que caminaban con sus alfanjes y degollaban gente en los caminos o en las quebradas escondidas; actualmente visten saco y corbata, andan con maletín negro, son gringos y recorren las barriadas de la costa utilizando instrumentos sofisticados para extraer los ojos o los riñones con el fin de comercializarlos” (7).


Recreando a Luis Pardo

En 1996, Colchado publica otra novela de aventuras, ¡Viva Luis Pardo!; y tal como lo ha hecho con la trilogía compuesta por sus libros de relatos Cordillera Negra, Camino de zorro y Hacia el Janaq Pacha, en ella intenta resaltar nuevamente la utopía andina recreando las vivencias de un personaje real, Luis Pardo Novoa, bandolero ancashino mejor concebido por la tradición popular como un justiciero, y cuyas correrías hacia los primeros años del siglo XX lo convirtieron con el tiempo en personaje de leyenda.

Con un claro trasfondo social, la historia realza el lado humano del protagonista, la del típico hombre que a pesar de vivir del robo y el bandidaje, exterioriza su integridad al preferir robar a los ricos para beneficiar a los pobres, particularidades distinguibles ya en viejos personajes de la literatura popular, como Robin Hood, por dar un ejemplo casi manido.

Sin embargo, Colchado se ha preocupado de que a partir del ámbito elegido, la novela no escape de su necesidad personal de situar en primer término asuntos de interés andino, en tal sentido es clara la alusión al mito del inkarri o vuelta del inca que deja como una insinuación en la construcción del protagonista, tal como lo hallamos expresado en el siguiente párrafo revelador: “Mientras esto pensaba Don Lucho en medio del silencio de los nevados (...) entrecerró los ojos y clarito empezó a verse a sí mismo vestido de Inca, con su hachita de oro en la mano, en tanto avanzaba danzando, con ágiles y cadenciosos pasos de guerrero. Le hubiera gustado ser Inca de a de veras para poner orden a las cosas que estaban de cabeza en este país (...) luchando por rescatar las tierras de los naturales y buscando devolverles su dignidad. Los ayudaría claro a buscar a los mistis wiracochas abusadores, herederos nomás de los españas...” (8). Discurso que sintoniza bien con aquel carácter de opresión al humilde hombre del Ande que Colchado inyecta de manera expresa y medular en la novela.

Esta intención, asimismo, se ve resaltada a partir de importantes detalles relacionados con la concepción que algunos sectores sociales privilegiados manejan acerca de la condición del indio peruano. Para ello el capítulo 11 (Los señores de Dos de Mayo), que se detiene en este aspecto, le otorga a la historia, de manera definitiva, un cariz de denuncia social; decimos esto porque en él encontramos aquellas distancias abismales que siguen coexistiendo entre nuestras clases sociales no solo a nivel de convivencia sino también de pensamiento. Consideramos necesario destacar, dentro de este asunto, un complemento que también ubicamos en Cholito en la ciudad del Río Hablador, se trata de la inclusión de un personaje extranjero en la historia (de un gringo, para decirlo mejor), particularidad que podemos interpretar como una que acentuará esta intencionada visión de desniveles sociales, proyectándola al aspecto racial.

Si bien es cierto que nuestro comentario debería procurar circunscribirse a la realidad ficticia, dejamos notar estos detalles por tratarse en este caso de una novela histórica (situada en los pueblos de la hoya del Marañón de principios del siglo XX), la misma que a lo largo de sus páginas no deja de abastecernos de datos de esta naturaleza, como la rivalidad entre Piérola y Cáceres, luego de la Guerra del Pacífico.

En el plano técnico, ¡Viva Luis Pardo! es una novela lineal que se apoya en frecuentes y necesarias regresiones (o recuerdos) del protagonista para ofrecernos datos respecto a pasajes de su vida hasta antes de llegar a los acontecimientos que tejen la presente historia; en otros casos, estas regresiones la hacen otros personajes a manera de breves relatos complementarios que ayudan a alimentar la trama. La narración está concebida en tercera persona, y el ente narrador, de esta manera, a pesar de no encontrarse involucrado en los sucesos, pertenece definitivamente al entorno, suministrando al relato –gracias a ello– las consabidas características de un lenguaje propio del lugar.

Pero la habilidad en el manejo de técnicas dentro de esta novela es ya un logro claro en el oficio de Colchado. Así, el autor domina las necesarias mudas de tiempo cuando, por ejemplo, se busca intensificar el interés del lector en momentos cruciales (riñas o duelos, generalmente), situaciones donde el relato también suele cambiar fugazmente de tercera a segunda o primera personas.

El paisaje es otro aspecto importante para la construcción y concepción del libro en general, no se descuida la naturaleza ni la magia que ésta produce. De hecho, la suerte de nuestro héroe parece encontrarse amparada por el poder del Yarupajá, el dios montaña que protege sus días. Aquél y ciertos pasajes fantásticos de la trama, se constituyen definitivamente en parte del discurrir humano, compenetrándose en una suerte de conciencia vital para los personajes de la novela.


Otras leyendas

Ya en 1998, nuestro escritor decide hacer uso aún más directo de esas historias míticas que conforman el imaginario colectivo de nuestras comunidades ancestrales y de las que se ha ido documentado fervientemente para erigir sus ficciones. En La doncella que quería conocer el mar y otras leyendas infantiles peruanas, Colchado recrea siete de ellas inyectándole su sello personal. Las leyendas elegidas para este trabajo están orientadas a explicar el origen ancestral de ciertos fenómenos naturales dentro del ámbito andino.

Es importante destacar la orientación atávica que el autor confiere a estas leyendas. Él considera definitivamente que estos relatos (todos de origen precolombino), se constituyen en legado de “nuestros abuelos, nuestros padres” (9), de lo cual se puede interpretar que los siglos de dominio español, definitivos dentro del devenir nacional, serían apenas episodio de un todo dentro de la historia general del Perú iniciada con la aparición de las culturas panandinas.

Algunas de estas historias llegan apoyadas por relaciones de tipo sentimental no aceptadas, constituyéndose éstas en el detonador a partir de cuyo accionar se desarrollarán los hechos. Esto ocurre en “La leyenda del Huandoy y el Huascarán”, que narra el origen de dos importantes montañas enclavas en el Callejón de Huaylas (Ancash); en “Nunash, la bella durmiente”, que se refiere al origen de la famosa cadena de montañas huanuqueñas enclavada específicamente en Tingo María; y, de alguna forma, en “La doncella que quería conocer el mar”, referida al origen de ciertos promontorios en el Cañón de Cotahuasi (Arequipa). Consideramos pertinente destacar dentro de estos relatos la presencia de personajes pertenecientes a la nobleza (princesas y curacas), circunstancia que nos lleva a pensar en cierto afán reivindicador de nuestra antigua cultura destacando la trascendencia de su organización social.

Las tres historias señaladas se unen, en cuanto a la explicación del origen de fenómenos pertenecientes al ámbito geográfico, con las leyendas “La laguna de Paca” y “El lago sagrado”. A la primera asisten dos situaciones muy particulares que de alguna forma destacan de entre el resto de circunstancias que conforman los otros relatos, se trata de la semejanza con la historia bíblica de Sodoma y Gomorra, donde el dios Wiracocha vendría a representar al ángel que llega a juzgar el comportamiento de estos pueblos, mientras que las advertencias impuestas a los personajes guardan también increíble semejanza: “Ordenó el padre que bajara al pueblo inmediatamente (...) y luego se marcharan sin mirar por nada hacia atrás”. (10). Asimismo, entran a tallar otros elementos religiosos de la cultura occidental, como la iglesia y las campanas de oro.

Finalmente, en las dos leyendas restantes, “Las lágrimas del sol” y “El cóndor blanco y el fruto maravilloso”, asistimos al origen del maíz y de la papa, respectivamente. Estas buscan sin duda ofrecer al pequeño lector versiones palpables de la grandeza de nuestra cultura andina a través de su legado agrícola.


Surge un nuevo niño aventurero

Bajo el mismo modelo e intención trazados para Cholito en los Andes mágicos, Colchado permitió que surja de su universo ficticio un nuevo personaje. Los dioses de Chavín. Aventuras de Juanito Huaylas apareció en 1998 relatándonos las vicisitudes de un niño con las mismas características de nuestro conocido Cholito. Juanito Huaylas también es pastor de ovejas y se ve envuelto en una historia fantástica donde, en este caso, convergen deidades originarias de antiguas culturas pertenecientes a los Callejones de Huaylas y de Conchucos, en el actual departamento de Ancash. El relato permite mostrar tres partes claramente definibles. En la primera se nos presenta, a manera de preámbulo, a Catequil, el dios rayo, quien lleva al protagonista hacia el mágico mundo donde se desarrollarán las dos historias que aquí se cuentan, este mundo está definido nada menos como “el principio de los tiempos”. Tal escenario se fundamenta en el imaginario ancestral de la región que hemos señalado, donde aparecerán los huaris, unos gigantes que luego poblarán no solo los valles de Chavín y de Conchucos –tal como encontramos señalado en el relato– sino también “el resto el mundo”.

La primera historia (que ya encontramos referida en Cholito en la ciudad del Río Hablador) está claramente apoyada en el mito griego de Prometeo y nos narra la suerte que corre Kakaramaq, uno de los gigantes huaris, quien al igual que el titán de occidente (o mejor dicho, el hijo del titán Japeto, según narra Hesíodo) ha robado la luz y el fuego de los dioses, razón por la cual sufrirá castigo. Pero en el caso del relato que ahora comentamos, la historia sufre una ligera variación pues Kakaramaq recibe el castigo de ser encadenado en un risco (ubicado en la localidad costera de Nepeña) a cambio de que Huiracocha (Zeus, en la historia griega) se desista del castigo que le ha impuesto a Guácharo, el hijo de Kakaramaq, es decir, haberlo convertido en una horrible ave por haber tenido “pensamientos malos” en contra de su madre.

Hasta este punto hallamos curiosas concurrencias entre el mito griego y la creencia popular de la localidad donde se desarrollan los hechos. Nepeña es un pueblo ubicado muy cerca de Samanco, puerto perteneciente al departamento de Ancash, donde se encuentra muy arraigada la leyenda de Kakaramaq (o Kakaramá, como ahí lo llaman), historia donde nuestro personaje no sería precisamente el gigante huari sino –en este caso– el hijo, a quien su padre le permite este tipo de actitudes (o “pensamientos malos”, como narra la historia de Colchado). Según lo recogido por algunos historiadores de esa región (costa de Ancash), leamos con detenimiento el siguiente párrafo: “Cuentan que un señor de apellido Parvada con su mujer Rubioja tuvieron un hijo y que sin bautizarlo le pusieron por nombre Kakaramá, el padre le consentía todas sus malcriadeces (...) Un día a su padre le preguntó: ‘¿Por dónde he salido?’ El padre llamó a su mujer y le dijo: ‘Tírate al suelo y enséñale al muchacho por dónde lo pariste’. Ella obedeció por miedo a una paliza. El hijo reía y reía...” (11).

Sin embargo, Colchado continúa suscribiendo su historia a la del mito griego cuando deja a Kakaramaq en manos de un cóndor que le devora el vientre (en Teogonía, de Hesíodo, se trata de un águila que le come el hígado durante el día, y le vuelve a crecer durante las noches, haciendo aún más cruel su castigo) (12). Luego de ello es liberado por Huántar, su hermano (en la historia griega es Heracles, hijo de Zeus, quien le reserva esta tarea a su hijo para gloria suya), quien finalmente levantará dos gigantescas columnas para proteger la integridad de Kakaramaq (episodio que se convierte en el origen de las cordilleras Blanca y Negra).

Las consecuencias de esta última determinación tomada por Huántar también debe tenerse muy en cuenta si queremos volver a relacionarla con el mito griego; veamos: Colchado nos cuenta que esta actitud (la de levantar las gigantescas columnas) es castigada por Huiracocha convirtiendo a Huántar y a todos los huaris en “hombres comunes y corrientes” (el subrayado es nuestro). Episodio que –creemos– guarda vinculación con una última parte del mito de Prometeo: según narra Apolodoro en su obra Biblioteca: “Zeus desencadenó una fuerte lluvia, pero Prometeo ya había aconsejado a su hijo (Deucalión) construir un arca y proveerla de todo lo necesario. Cuando las aguas crecieron, el arca de Deucalión fue transportada por nueve días y finalmente desembarcó en el monte Parnaso. Deucalión ofreció entonces un sacrificio a Zeus quien le concedió un deseo. El deseo escogido por Deucalión fue el de crear hombres” (el subrayado es nuestro) (13).

La segunda historia de este libro, nos narra las malas acciones de Huallallo –dios de los huancas y de quien también se nos refiere ampliamente en Cholito en la ciudad del Río Hablador– por apoderarse de Wandy, la novia de Huántar. Este relato gana en plenitud al anterior por dos características destacables: la primera es que permite a Juanito Huaylas convertirse en actor de los hechos, y no solo en ser mero testigo o acompañante de los protagonistas; y, segunda, que se incluye la presencia de deidades ajenas a la región donde acaecen los hechos (como el mismo Huallallo y Pariacaca, dioses de la sierra central peruana), haciendo con ello más versátil la narración. Otras características, asimismo, nos llegan a hacer entender que el universo mágico manejado por el autor se fortalece, en el sentido que concurren situaciones similares a las ya vistas en las historias de Cholito, como la necesidad de contar con la presencia de un niño “puro e inocente” para concretar algunas hazañas; así como la aparición de un nuevo estrato dentro de la cosmovisión andina, el Pachap Sapin o “la raíz del mundo”.


Cholito se pierde en la Selva

En 1999, Colchado nos entrega la novela Cholito en la maravillosa Amazonía, donde vuelve a tomar una vez más como protagonista a Cholito, para transportarlo esta vez al corazón de la selva peruana y hacernos testigos de una aventura que, en este caso, involucra a seres mitológicos de aquella región. Cholito, luego de haber huido de las plantaciones de coca donde laboraba en condiciones infrahumanas, se extravía en la frondosidad de nuestra selva, y la cautivadora aventura se inicia cuando el personaje intenta ubicar a Uti Bari, su amiguito de la tribu de los huambisas, con quien había conseguido escapar.

La novela, a diferencia de las anteriores donde Cholito como protagonista nos narraba sus andanzas, está trabajada en tercera persona. Sin embargo, se emparienta con Cholito en los Andes mágicos puesto que en ambas historias sus vicisitudes son el resultado de los encantamientos de un ser en particular: la wayra warmi en Cholito en los Andes mágicos, y el chullachaqui en Cholito en la maravillosa Amazonía. Asimismo, converge la característica análoga de que ambos personajes transportan a Cholito a una dimensión irreal de donde es menester, para el protagonista, salir librado: los siete valles malditos en la historia andina, y “otros tiempos remotos, desconocidos” en la que ahora comentamos. Pero allí no concluye todo, la particularidad de Cholito en la maravillosa Amazonía es que los avatares del protagonista se prolongan a tiempos actuales, siempre bajo la constante de encontrarse a merced de los maléficos encaprichamientos del chullachaqui, el duende enano, barrigudo y de pies desiguales que, como la mayoría de criaturas mágicas a los que nos tiene acostumbrados nuestro escritor, toma la apariencia de otros seres para confundir a la gente.

En este sentido, el principal aporte de Colchado es la forma como consigue incluir dentro de los acontecimientos –sin menoscabar la efectiva funcionalidad que siempre debe poseer una narración por más que se encuentre alimentada de elementos irreales–, sucesos que estiran al máximo el fantástico universo selvático con la inclusión de una nutrida variedad de seres mitológicos; los cuales son atinadamente amalgamados con animales dueños de dones especiales; así como el sinnúmero de transformaciones a que somete el chullachaqui al protagonista. Pensada y trabajada específicamente en la lectoría infantil, nuestro autor acierta, como siempre, en el manejo del estilo lineal y la sencillez del lenguaje; aunque esta vez (sin tener a Cholito como ente narrador) no emplea el español quechuizado de anteriores oportunidades, buscando sintonizar de esta forma con un lector menos familiarizado con el habla popular del Perú, puesto que el libro, al ser editado por un sello extranjero como es Alfaguara de España, está orientado a niños de diversos países de habla hispana.


¿Volviendo a los inicios?

“El minino ha muerto solo una vez” es un breve relato que hallamos dentro de la muestra Sobre las olas. Selección de narrativa chimbotana (2000), historia que nos recuerda mucho los inicios de Colchado en Chimbote, cuando publicaba textos referidos a animales y no tan ligados a lo fantástico, sino más bien a un realismo puro en los que –eso sí– casi siempre se permitió legar en los pequeños lectores lecciones de catadura social. En el presente relato, escrito en pasado y en segunda persona, nuestro autor permite que un niño le recuerde a Elsita, su hermana, la historia de un gato montés que alguna vez criaron en la campiña de un puerto donde –en el año 70– acaeció un terremoto (todo indica que es Chimbote, aunque el autor no lo menciona). A través del título del relato se puede vislumbrar que la temática juega con la vieja creencia popular de que los gatos tienen siete vidas; en esta esperanza, nuestro narrador-protagonista revela cómo ellos y aquel gato suyo fueron víctimas de los desniveles sociales, puesto que él (el niño) y Elsita, alternaban con Fredy (el hijo del dueño de la propiedad donde ellos vivían y donde trabajaban sus padres), quien sentía envidia por el referido felino.

Conteniendo casi las mismas características, Colchado publica simultáneamente Frontino (2000), relato escrito igualmente en segunda persona, en el que es también un niño quien en esta ocasión emprende un monólogo para un pequeño potrillo que acaba de ver morir a su madre. Este monólogo, pleno de un trabajo expresivo que linda acertadamente con lo lírico, pretende ser consuelo pero también aliciente para Frontino, quien en adelante tendrá que enfrentar el mundo por sus propios medios. De esta forma, por la naturaleza del protagonista y la manera en que se maneja el trabajo enunciativo, la historia nos recuerda mucho a Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. La ambientación en este caso recae en el paisaje pastoril, donde podemos percibir la presencia de campesinos moviéndose sobre la holgura de un valle en el que animales y hombres discurren sin problemas.

Aunque de modesto argumento, estos relatos no hacen otra cosa que reflejar la maestría que Colchado ha ganado dentro de la narrativa infantil, puesto que esta vez vuelve a enfrentarse –luego de algún tiempo– al texto breve, saliendo definitivamente con el saldo a favor. Asimismo, en las líneas introductorias que le dedica a Frontino, el autor nos explica: “Este pequeño relato forma parte de un libro donde hay otras historias de animales, sobre todo de mascotas”. Poniéndonos con esto al corriente de que viene en camino un libro de cuentos de esta naturaleza.


Cholito reaparece

Su más reciente producto dentro del terreno infantil, es Cholito entre dioses y princesas yungas, libro publicado en Chimbote en diciembre del año 2000. Este trabajo no es otra cosa que la compilación de los capítulos pares correspondientes a la novela Cholito en la ciudad del Río Hablador (1995); es decir, aquellos que se detienen en la parte netamente mítica de la historia; de esta manera, Colchado desdobla su libro planteándonos la funcionalidad de la referida novela como dos libros en uno. Sujetos a este fraccionamiento, asumimos nosotros también la individualidad de esta parte y no nos queda sino aceptar la condición orgánica de Cholito entre dioses y princesas yungas.

Pero en realidad este libro –organizado a su vez en dos partes–, es la sucesión de breves pero emocionantes relatos compuestos, algunos, por la presencia de inmemoriales deidades y, otros, de algunas leyendas recreadas por nuestro autor. Tal como adelantáramos en el comentario para Cholito en la ciudad del Río hablador, ésta es un excursión hecha por Cholito a territorios de nuestro litoral en tiempos remotos, excursión dirigida por el dios Rímac (personaje-narrador), quien en este caso desempeña un rol de guía en las diversas historias narradas.

La primera parte tiene como jurisdicción territorios correspondientes al departamento de Lima, donde se nos lleva al encuentro de diversas historias en las que conoceremos una grandiosa casta de dioses que rigen la vida de los primeros hombres de esta zona. Sin embargo, cabe mencionar que la intención principal del libro –como una unidad– es la de resaltar la presencia de Pachacámac, el “sustentador del mundo”, alrededor de cuyo poder se mueven el resto de divinidades y se tejen los breves relatos que componen el conjunto. Estas historias permiten conocer además episodios referentes al origen del hombre peruano y al de elementos alternativos a la presencia humana, como animales terrestres y marinos, vegetales, o fenómenos naturales; todo ello como producto de la acción de tales dioses; característica que no puede significar sino el reiterado propósito del antiguo hombre peruano de representar la fertilidad de la naturaleza a través de la personificación de estas deidades.

En la segunda parte, Colchado amplía el campo de acción de la historia y nos lleva a conocer las vicisitudes y entretenidas anécdotas de los pueblos más importantes de toda la costa de nuestro país (Tumbes, Mochicas, Chimús, Santas y algunos sureños, como Atiquipas y Tacanas). La presencia de divinidades en estos relatos no es tan protagónica como en la primera parte, participando más bien –en su gran mayoría– señores, princesas y pobladores comunes. El trabajo técnico sin embargo no es muy rico, los relatos y leyendas solo siguen una secuencia lineal a partir de la voz del dios Rímac, pudiendo apenas captar (a modo de espontáneos chispazos) esporádicos giros de tiempo los instantes en que se precisa ser más específico con lo narrado, saltándose del relato en pasado al tiempo presente.

Pero esta situación no nos impide destacar el logrado propósito de Óscar Colchado de haber conseguido recrear en casi la totalidad de sus libros el grandioso legado deífico y mitológico que corre a lo largo del territorio nacional. Mientras que a nosotros solo nos resta sostener que con dicha intención Colchado no ha venido haciendo otra cosa que otorgar singularidad y contundencia a su narrativa dentro del actual contexto de la literatura peruana.


Notas
(1) Carlos Rengifo. “Cordillera Negra”, en Kordillera Nº 3. Huaraz, diciembre 1999. p. 8.
(2) Macedonio Villafán Broncano. “La trilogía andina de Óscar Colchado”, en Óscar Colchado Lucio. Cordillera Negra. Editorial San Marcos, Lima 2000. pp. 251-252.
(3) Ricardo Ayllón. “Conversación con Óscar Colchado”, en Diario La Industria de Chimbote. Chimbote, 19.03.1997. Página cultural.
(4) Ricardo Ayllón. Op. Cit.
(5) Óscar Colchado Lucio. Cordillera Negra. Editorial San Marcos, Lima 2000. p.145.
(6) Macedonio Villafán Broncano. Op. Cit. p. 255.
(7) Ricardo Ayllón. Op. Cit.
(8) Óscar Colchado Lucio. ¡Viva Luis Pardo! Walter Noceda Editores, 1998. p. 40.
(9) Óscar Colchado Lucio. La doncella que quería conocer el mar y otras leyendas infantiles peruanas. Walter Noceda Editores. Lima, 1998. p.7.
(10) Ídem. p.32.
(11) Benigno Araico Baca. Historia del distrito de Samanco. Chimbote, 1995. p. 44.
(12) Ricardo Silva-Santisteban. “El mito de Prometeo”, en Percy B. Shelley. Prometeo libertado. Ediciones Francachela. Lima-Santiago-Buenos Aires, 1999. p.32.
(13) Ricardo Silva-Santisteban. Op. Cit. p.31.


Bibliografía
ARAICO BACA. Benigno Historia del distrito de Samanco. Chimbote, 1995.
AYLLÓN, Ricardo. “Conversación con Óscar Colchado”, en Diario La Industria de Chimbote. Chimbote, 19.03.1997. Página cultural.
COLCHADO LUCIO, Óscar. Tras las huellas de Lucero. Alqamari Editores. Lima, 1990.
* Del mar a la ciudad. Río Santa Editores. Chimbote, 1994.
* Cordillera Negra. Editorial San Marcos. Lima, 2000.
* Cholito en los Andes mágicos. Editorial Sagsa. Lima 1985.
* Cholito en la ciudad del Río Hablador. Walter Noceda Editores. Lima, 1998.
* ¡Viva Luis Pardo! Walter Noceda Editores. Lima, 1998.
* La doncella que quería conocer el mar y otras leyendas infantiles peruanas. Walter Noceda Editores. Lima, 1998
* Los dioses de Chavín. Aventuras de Juanito Huaylas. Asociación Prisma. Lima, 1999
* Cholito en la maravillosa Amazonía. Grupo Editorial Santillana. Serie Infantil Alfaguara. Lima, 1999.
* “El minino ha muerto solo una vez”, en Sobre las olas. Selección de narrativa chimbotana. Río Santa Editores. Chimbote, 2000.
* Frontino. Ministerio de Educación y Fimart S.A.C. Lima, 2000.
* Cholito entre dioses y princesas yungas. Río Santa Editores. Chimbote, 2000.
RENGIFO, Carlos. “Cordillera negra”, en Mensuario Cultural Kordillera Nº 3. Huaraz, diciembre 1999.
SILVA-SANTISTEBAN, Ricardo “El mito de Prometeo”, en Percy B. Shelley. Prometeo libertado. Ediciones Francachela. Lima-Santiago-Buenos Aires, 1999.
VILLAFÁN BRONCANO, Macedonio. “La trilogía andina de Óscar Colchado”, en Colchado Lucio, Óscar. Cordillera Negra. Editorial San Marcos, Lima 2000.